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Pastéis de Belém, una delicia portuguesa y donde encontrarlos en México

Todos los países tienen sus platillos tradicionales y algunos de ellos también se dividen por regiones y condados. Como el queso cotija y los pambazos de Veracruz, Lisboa tiene un producto con una gran historia y sabor que al día de hoy se sigue produciendo: los pastéis de Belém. La zona de Belém está en la costa a un lado de Lisboa y sus grandes atracciones son la Torre de Belém y el Monasterio de los Jerónimos.

Hoy en día también es conocida por sus famosos “pastéis”, los cuales son similares a los panquecitos de nata. Nacen gracias a la Revolución Liberal ocurrida en 1820 en donde 14 años después todos los conventos de Portugal se habían cerrado. Encontrándose sin trabajo y sin futuro, los ex-monjes empiezan a vender los pastéis que hacían en el monasterio. Poco a poco empezaron a crear una excelente reputación y las personas visitaban la ciudad solo para probar los famosos panecillos.

Con la ayuda e inversión de un portugués lograron acomodar la gran demanda que su pastelito había creado. Por más de 200 años han seguido la misma receta, la cual es secreta. Se dice que menos de diez personas en el mundo la conocen y su producción se lleva a cabo en “el taller secreto”. Elaboran aproximadamente entre 20,000 y 50,000 pastelitos diarios y han representado a Portugal en diferentes eventos internacionales.

Los pastéis forman parte una tradición y un pedazo importante de la historia de Portugal. Su sabor es cremoso y a la vez tiene un crujido delicioso gracias a su pasta de hojaldre. La crema tiene una base fundamental de yema de huevo, leche y azúcar que mezclados con los ingredientes secretos se convierte en el mejor panquecito del nata. Cuando uno viaja a Portugal no puede dejar de ir a Belém por su pastéis acompañado de un buen café. No importa si es en invierno o verano ya que se pueden comer fríos o calientes. Con solo recordarlos se me hace agua la boca y espero volver pronto.

Un dato muy curioso de los pasteis es que se volvieron sumamente populares en China cuando los conocieron en Macao, la cual era una colonia portuguesa. Se volvieron tan populares que crearon su propia versión y creó un boom en el país al grado que KFC lo llegó a servir como postre en sus sucursales.

En nuestro país tenemos la suerte de que podemos probar estos panecillos en la CDMX. Los pueden encontrar en la panadería Da Silva. No son exactamente los mismos, ya que todos los pastéis que no sean hechos en esa panadería en Belem, se les conoce como pastéis de nata ya que no cuentan con la receta secreta. De igual forma son deliciosos y muy similares en cuanto a textura y sabor. ¿Tú los has probado?

¿Más sobre CDMX? Puedes ver nuestras recomendaciones de restaurantes y hoteles.

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